🎮✨ ¿Todavía no entendimos cómo llevar el gaming al cine?
Return to Silent Hill salió hace poco… y las críticas muestran un patrón que, lamentablemente, ya vimos demasiadas veces en la industria.
📉 Lo que más se repite en reseñas y comentarios:
- Narrativa confusa.
- Una historia que no logra enganchar.
- Exceso de guiños y easter eggs, pero poca sustancia real.
- Casi nada del horror psicológico que hizo grande a la franquicia.
- Visualmente correcta, pero emocionalmente vacía.
Varios medios la describen como “imágenes extrañas sin rumbo”, cuando el videojuego original era exactamente lo contrario.
Silent Hill 2 no funcionaba por sus monstruos (que los tenía, y daban miedo). Funcionaba porque te metía en una atmósfera incómoda, cargada de culpas, silencios, simbolismos y una tensión constante. No necesitaba gritar para asustar. Te hacía pensar.
En la película… todo eso se pierde. Pareciera que los productores confiaran en que reconocer a Pyramid Head fuera suficiente para sostener una historia de dos horas. Y no alcanza. Nunca alcanzó.

🎭 ¿Y qué pasa con Street Fighter?
Todavía no salió, pero el material promocional ya ha logrado algo que pocas adaptaciones consiguen hoy en día: dividir a la gente.

👉 Algunos fans dicen que lo que se vio es caótico o demasiado guiado por referencias visuales sin profundidad. 👉 Otros sienten que no hay una historia fuerte detrás de los puños.
A mí, en cambio, me dejó re hypeado. 🚀
La estética, la energía, los actores trabajando la identidad de sus personajes en redes… siento que hay una búsqueda real de capturar la esencia del arcade, no solo el disfraz. Y eso ya es más de lo que vemos en muchas adaptaciones que se quedan a medio camino.
🎬 Un año decisivo por delante
Ojo con el calendario que se nos viene, porque 2026 y 2027 van a ser la prueba de fuego definitiva:
- Mortal Kombat 2 🐉
- Resident Evil (¿otro reboot?) 🧟
- Street Fighter 🥊
- Mario Galaxy ⭐
Tenemos un line-up enorme para ver si finalmente la industria aprende a traducir mundos interactivos a historias que funcionen en una pantalla pasiva.
Para mí el problema nunca fue adaptar videojuegos. Hay historias increíbles ahí esperando ser contadas. El problema es olvidarse de por qué el juego funcionó en primer lugar.
Si le sacás la atmósfera a Silent Hill, te queda una peli de monstruos genérica. Si le sacás la adrenalina a Street Fighter, te queda gente disfrazada pegándose.
¿Estamos más cerca de entender la fórmula… o seguimos repitiendo decisiones que no conectan?