En el mundo de la ciberseguridad, no todo es software. Existen gadgets físicos, diseñados para pruebas de seguridad (pentesting), que en manos equivocadas se convierten en armas silenciosas. Lo peor: parecen objetos cotidianos.
1. Rubber Ducky / Bash Bunny
A simple vista, es un pendrive USB común. Pero al conectarlo a tu PC, se comporta como un teclado.
- El ataque: En milisegundos, “escribe” comandos a velocidad sobrehumana para instalar malware, robar contraseñas o abrir puertas traseras.
- El riesgo: Si ves un USB tirado en el estacionamiento, nunca lo conectes.
2. Cable O.MG
Parece tu cable Lightning o USB-C de siempre. Carga tu teléfono y transmite datos. Pero esconde un chip Wi-Fi en su interior.
- El ataque: Un atacante cercano puede conectarse al cable y, desde su celular, ejecutar comandos en tu computadora o registrar todo lo que escribís (keylogger).
3. Flipper Zero
El “Tamagotchi de los hackers”. Un dispositivo multipropósito que se hizo viral en TikTok.
- Capacidades: Puede leer y clonar tarjetas de acceso de edificios, abrir barreras de estacionamiento, emular controles remotos y hasta ejecutar ataques USB.
- El riesgo: Su apariencia de juguete lo hace pasar desapercibido, pero es una navaja suiza para interactuar con el mundo inalámbrico.
Cómo protegerte
- Higiene USB: Jamás uses cables o memorias de origen desconocido.
- Bloqueadores de Datos: Si tenés que cargar tu celular en un puerto público (aeropuerto, café), usá un “condón USB” que bloquee la transferencia de datos y solo permita carga.
- Atención al entorno: En la oficina, reportá cualquier dispositivo extraño conectado a las máquinas.
Para seguir aprendiendo
La seguridad física es tan crítica como la digital. Mantenete alerta a lo que conectás a tus equipos.