La Inteligencia Artificial es una herramienta poderosa, pero también una aspiradora de datos. Todo lo que escribís en un chat de IA puede ser usado para entrenar futuros modelos o, peor aún, quedar expuesto en una filtración. ¿Cómo aprovechar la tecnología sin desnudar tu privacidad?
1. Configuración de Privacidad
No asumas; revisá. Entrá a los ajustes de tu herramienta (ChatGPT, Claude, Gemini) y buscá la opción para no utilizar tus chats en el entrenamiento del modelo.
2. Cero Datos Sensibles
Regla de oro: Nunca escribas contraseñas, números de tarjeta, datos médicos o secretos comerciales en un prompt de IA. Tratá al chat como si fuera una conversación pública.
3. Protegé el Acceso
Tu historial de chats con la IA contiene mucha información sobre cómo pensás y trabajás. Activá el Doble Factor de Autenticación (2FA) en tu cuenta para que nadie más pueda acceder a ese historial.
4. Modo Efímero
Si la plataforma lo permite, usá el modo “chat temporal” o desactivá el historial. Si no queda guardado, no se puede filtrar.
5. Cuidado con las “Alucinaciones”
La IA es convincente, pero a menudo inventa datos. Nunca confíes ciegamente en respuestas legales, médicas o de código (software) sin verificarlas.
6. Archivos y Links
Los atacantes pueden usar prompt injection para que la IA genere enlaces maliciosos. No hagas clic en URLs generadas por la IA si no estás seguro de su origen, y tené cuidado con los archivos que subís para análisis.
7. Ojo con las Extensiones
El boom de la IA trajo miles de extensiones de navegador. Instalá solo las oficiales o verificadas. Muchas extensiones “gratuitas” de IA son en realidad spyware diseñado para leer tu navegación.
Para seguir aprendiendo
Conocé más sobre privacidad digital en la era de la IA en WeLiveSecurity.