México se implementaron medidas fiscales para asegurar que estas empresas de comercio electrónico contribuyan en igualdad de condiciones, en Chile se eliminaron las exenciones fiscales para importaciones de bajo valor, promoviendo así la equidad tributaria. Ambos ejemplos demuestran la necesidad de establecer políticas que regularicen el mercado digital y su respectiva competencia.
En esa línea, la cámara realiza diversas propuestas para equilibrar la situación del comercio local. Con relación al comercio en general, sugiere una regulación equitativa en la importación de productos, que incluya la aplicación de reglas uniformes para todos los actores, equiparando las normativas que afecten a los comercios locales cuando importan o fabrican ciertos productos, como lentes o juguetes, con las que se aplican a quienes utilizan el régimen de franquicia o importación simplificada. Además, propone una disminución de los aranceles e impuestos de importación.
Respecto al comercio electrónico, la cámara recomienda la promoción de la inversión en tecnología. Sugiere fomentar políticas públicas que incentiven la adopción de tecnología por parte de los comercios nacionales para que logren desarrollar canales de venta en línea más eficientes y competitivos.
Además, la institución propone mejorar las condiciones para la inversión en la pauta digital, lo que implicaría modificar la resolución de la Dirección General Impositiva (DGI) que inviabiliza la deducción del impuesto a la renta de los gastos de publicidad en plataformas internacionales como Google o Meta. Esta disposición aumenta los costos de marketing digital que afrontan los comerciantes nacionales generando otra situación de competencia desigual respecto a actores extranjeros. En ese sentido, la cámara sugiere generar un mecanismo simplificado para la adopción de impuestos de impacto publicitario.
Otra recomendación para el comercio digital es la implementación de un Observatorio de Comercio Electrónico Transfronterizo que monitoree continuamente los productos que ingresan al territorio y genere evidencia para diseñar políticas que fortalezcan el comercio nacional.
De no contemplarse estas recomendaciones por las autoridades correspondientes, la asociación entiende que el proyecto de ley que propone subir el monto de la franquicia de importación de USD 200 a USD 500 agravaría la situación del comercio local, sin otorgarle condiciones para poder competir con la plataforma china y con las compras al extranjero en general.
Por su parte, la cámara continuará trabajando, junto a sus socios y autoridades, para promover en Uruguay un comercio digital competitivo, innovador y justo que impulse el desarrollo económico del país.
